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Y llegó un día donde la tristeza aborrecible la atrapó sin darse cuenta, mientras yacía echada en su cama. Una desidia tal cayó sobre su cuerpo, como una mano invisible que la presionara hacia abajo y le impedía soñar con levantarse.73Please respect copyright.PENANAnmgXE8fX1x
Afuera hacía un cielo despejado de un profundo azul cerúleo, en compañía de una brisa, que soplaba hasta ella los olores de la hierba y flores del jardín. Era un día espléndido para salir a jugar. Pero desde el «incidente» en la ciudad su madre no le permitía que se acercara siquiera a los muros del patio.73Please respect copyright.PENANAs9envt9fU5
Solo trataban de alejarla en la medida de lo posible del caos y la delincuencia que iban en ascenso, Grace lo sabía. La Capital ya no era lo que solía ser: meses atrás la dejaban que se divirtiese con otros niños de su edad sin apenas atención.73Please respect copyright.PENANA9sQHvmAoIu
Hoy en día, si intentaba asomarse por el portón de entrada, la hacían volver a base de regaños.73Please respect copyright.PENANAWFOjVmOIA8
En un par de ocasiones, había caminado más allá de su calle, solo para hacer labores benéficas y desde luego no para divertirse como tantas veces antes. Valysar la había acompañado entonces, pero hacía ya tiempo que él se fuese otra vez lejos, para convertirse en caballero de una orden sacra, cuyo nombre Grace había echado al olvido pronto.73Please respect copyright.PENANAOKTxYHcfOI
Lo que no descuidó su mente fue el lugar a donde iba, pues le habían prometido que podría ir a visitarlo alguna vez. En cambio, para su altísima desgracia, Connor no alcanzó a darle una certeza de qué destinos lo esperaban en su viaje.73Please respect copyright.PENANAfIz8e9MuF9
«Adonde sea que vayáis, espero que estéis bien».73Please respect copyright.PENANA5zA0C7ve85
Pero de lejos, al que más añoraba era a su padre.73Please respect copyright.PENANAtp22qeP1n4
Giselle e Elaine se encontraban demasiado ocupadas en sus labores, creía Grace. Y en lo que respectaba a su madre Elizabeth, no estaba segura de que había sido de ella desde temprano. Había alcanzado a oír algo sobre vaciar algunas arcas, vender un «no sabía qué» y remendar la mansión azotada por las calamidades junto a Jon. De tal modo que, Grace se encontraba sola.73Please respect copyright.PENANAYJ7PqjZin3
A solas y con el desánimo orillándola a un ocio imperecedero. Razones no faltaron para pasar largo rato sin hacer nada, abrazada a la almohada. Y consiguió hacer acopio de energías suficientes recién a horas del mediodía. Se levantó con aspecto cansado, por más que hubiese pasado la noche anterior en sueños profundos. Y en cuestión de nada, se arrepintió. No se encontraba de humor para pintar, para leer, para echarse un baño o incluso bajar a la cocina.73Please respect copyright.PENANAQy6PiPZDFv
Los días se habían vuelto aburridos, monótonos y eternos.73Please respect copyright.PENANA12vL9HHv4o
Se apoyó sobre el alfeizar de la ventana, con gesto lánguido y malestar. Y mientras su cabeza dolía, vio su vida pasar, lenta como la brea delante de sus ojos. Se hallaba encerrada en su propio hogar. Y no pudo cuanto menos imaginarse en uno de esos cuentos en los que una princesa se quedaba encerrada tontamente en un castillo, torre o lo que fuese, a la espera de que alguien fuera a su rescate.73Please respect copyright.PENANAOKHiTLgunK
Como detestaba esas historias románticas, a sus príncipes sosos con la complejidad de una patata y a sus desenlaces predecibles. Los finales eran lo peor. A su juicio, un final de pacotilla tiraba por tierra toda una historia, sin importar lo mucho que le hubiese agradado al comienzo y a la mitad de esta.73Please respect copyright.PENANAFQRWJNxZJW
— Uhhh, no, creo que no. Lo que más detesto de una historia es que sea aburrida. ¡Aburrida como esto! — vociferó, sacando la cabeza por la ventana, a pesar de que nadie la escucharía.73Please respect copyright.PENANAFvuxUh9Q17
Y se retiró de allí con una exhalación de fastidio.73Please respect copyright.PENANAX2oCsJsj6t
Estaba delante de un lienzo sin pintar, cuando por mera costumbre estiró la mano hacia un pincel. Y entonces, otro mal trago se llevó. Por si fuera poco, su cabeza se hallaba en blanco, incluso en aquella habitación donde su arte brotase y tomaba color.73Please respect copyright.PENANAcEkYf7hrwn
Más adelante, y como por encanto, encontró el consuelo que necesitaba en una pintura, que había nacido de su imaginación hacía apenas una semana. La había titulado como La Dama de la Rosa. Era una mujer de expresión solemne e imperturbable. Sobre sus hombros desnudos caía suelto una cascada de pelo liso. Y con ojos cerrados olía una rosa del mismo color de su cabello negro, que parecía nutrirse de la oscuridad que la rodeaba. Era una flor imposible, como imposible fuera su templanza. Le transmitía a Grace una sensación de virtuosa calma ante los rigores de una adversidad que a más de uno volvería locos.73Please respect copyright.PENANAumVYHTV1OG
Mientras la admiraba, la magia y la satisfacción de una obra concluida le duró más bien poco. Recordó entonces cómo su madre, enloquecida por ningún motivo, le había exigido de malas maneras que levantase aquella labor sobre otra pintura que no había sido de su agrado, pero a la que Grace le parecía que había quedado digna de conservarse no solo en su recuerdo. Aquella otra pintura enterrada bajo La Dama de la Rosa, la había nombrado «Dos Almas», a falta de tiempo para pensar en un mejor nombre. En aquel lejano lienzo se había apreciado a dos muchachas abrazadas y sonriéndose mutuamente, suspensas en la mirada de la otra.73Please respect copyright.PENANAp7v6KlPwAC
Grace soltó un airoso resoplido. En las últimas semanas, la poca inspiración que florecía en ella le había bastado apenas para dar vida a tres pinturas. Y encima había tenido que desvanecer una. La segunda estaba ante sus narices, la cual le gustaba pensar que de semejante belleza valía por dos cuadros. Y la tercera era, desde luego, aquella que había compuesto para su hermano Connor…73Please respect copyright.PENANA8tpcSUc1R3
— Ay, por Dios, soy tan estúpida — se llevó una mano a la cabeza, al recordarlo tan de sopetón. — ¡El regalo de Connor!73Please respect copyright.PENANAHVeiSzaBId
Su espíritu se enalteció. Aquella remembranza dio pie a su única alegría del momento, y poco después, a una briosa envestida de ánimos. Exaltada, fue corriendo de aquí para allá, sin mucha idea de donde podría esconderse aquello en lo que depositaba ahora todas sus esperanzas.73Please respect copyright.PENANAG0vxLl1q0C
— Nadie más que tú puede ver lo que hay dentro — le había dicho. —, sin excepción, ¿entendido? Resérvalo para ocasiones especiales. Solo para cuando te toque probar de la amarga tristeza.73Please respect copyright.PENANAPg3KgLdeiL
Para días nefastos como aquel.73Please respect copyright.PENANAMBkex5Dxtr
Hizo falta un minuto para que Grace cayera en cuenta de que había escondido su regalo en todo lo alto del ropero. Y tras esto, le tomó un cuantioso esfuerzo arrastrar una mesita de noche hasta allí, y trepar aprisa hasta el mueble, para hacerse con él.73Please respect copyright.PENANALXYFFM77dw
— ¿Qué será? ¿Qué será? — se preguntó, impaciente, con el cofrecillo ya entre sus manos. Se había construido varias ideas en su cabeza, pero con Connor nunca se podía estar segura. No tardó en tirase a la cama con un salto. Y con ojos sedientos, abiertos como platos, deslizó la tapa. — ¿¡Es solo papel!?73Please respect copyright.PENANAK9ziMkdAgZ
Le supuso una terrible decepción nada más verlo. De tal forma que soltó un bufido, y se dejó caer de espaldas sobre la colcha, mientras su júbilo se apagaba. Clavó la vista en el techo.73Please respect copyright.PENANA07SwOutPtE
— No me causa gracia, tonto.73Please respect copyright.PENANAnbp2mSMFPi
Pasó un largo rato hasta que resolviese echar un segundo vistazo, con aquel molesto y cruel desencanto atemperándose de a poco. Se percató que dentro había una columna de pequeñas cartitas de pergamino escritas en caligrafía. La primera dictaba:73Please respect copyright.PENANAX8YF4omZnh
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Podré estar lejos, y puede que eches en falta a otros también, pero no por ello tienes que sentirte sola.
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Y pasó a la siguiente, sin mayor conmoción.
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A sabiendas de que amas la naturaleza tanto como yo… Bueno, no me harán falta demasiadas palabras.73Please respect copyright.PENANAbzhKccVhIL
Silba una tonadilla cerca de tu ventana durante el día. Si tu llamado fue contestado, he allí mi regalo para ti en forma de un pequeño amigo. Si no, inténtalo de nuevo en un rato.
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No comprendió el texto a la primera, tampoco a la segunda lectura. Y pasó al escrito siguiente.
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Silbidos, chasquidos de dedo y lengua, siseos, palmadas y todo lo que se te ocurra hará falta para encontrar entretención con alguno de ellos.
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El mayor de sus hermanos nunca llegaría lejos con una broma tan pesada, de modo que sus palabras debían, de algún modo, tener sentido. Y Grace haría lo posible para que no cayesen en saco roto. Restaban solo dos pliegos.
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Grace, úsalo con cuidado.
Con mucho cuidado.73Please respect copyright.PENANAxEDPoYivjb
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— ¿Con mucho cuidado? — murmuró, al apartarse de la cama. Era sabido que su hermano era muy dado a la discreción.73Please respect copyright.PENANABdWDoR6pl8
Releyó las primeras cartas. «Silba una tonadilla cerca de tu ventana durante el día», decía la segunda y la curiosidad la atrapó de inmediato. Parecía sencillo. Regresó al marco de la ventana, y silbó una suave tonadilla. Luego, repitió la misma nota, esta vez más larga y elevada. Nada sucedió a continuación.73Please respect copyright.PENANA2M4Nvn2VAv
«Inténtalo de nuevo en un rato», recordó. Pero fue obstinada, ambiciosa. Si algo había de pasar, que lo hiciese en aquel instante de desamparo y no después. Lo intentó una tercera ocasión, añadiendo además una melodía improvisada.73Please respect copyright.PENANAejyUx2ocLG
Nada parecía ocurrir.73Please respect copyright.PENANAJIeWJx8ZwM
A la muerte de su cuarto intento, frunció el ceño y se volvió con gesto airado. De pronto se cuestionaba si Connor le estaba tomando el pelo. Se veía como una estúpida silbando a solas, a la espera de que algo sucediese.73Please respect copyright.PENANAgMkYDmmoUN
Pero algo acabó por suceder, y como por arte de magia.73Please respect copyright.PENANAbEtlxn92MA
Un pajarito que no supo identificar aterrizó en el alfeizar con un batir violento de alas. Se movía de un lado a otro, como dando pequeños saltitos y meneando la cabeza de aquí para allá. Soltó un pitido, cuando vio a Grace regresar. Tenía las alas cortas y redondeadas de un color castaño; las patas largas y la cola todavía más larga. No era ciertamente el ave más hermosa que hubiese visto, pero debía ser el regalo de su hermano, y no lo desdeñaría jamás. Inclusive las luciérnagas no tenían nada de hermosas cuando se las miraba de cerca, pero las había aprendido a amar de todas formas.73Please respect copyright.PENANAc9SBPRWs7v
— Hola, avecilla — dijo con cautela, acercándose a la ventana a paso lento. —. No te asustes de mí.73Please respect copyright.PENANAieqiiq8oF9
Para su gigantesca sorpresa, el ave abrió el pico para repetir sus palabras. 73Please respect copyright.PENANABRCwn1NUr6
— Hola, avecilla.73Please respect copyright.PENANAj0jNwWAdl8
— ¿¡Qué demonios!? — A Grace casi le da un patatús. De semejante sobresalto, tropezó con uno de los caballetes, que sostenía un lienzo en blanco, y que fue a estrellarse contra el suelo. La niña se cubrió la boca de inmediato con ambas manos.73Please respect copyright.PENANANd8B74hpYG
— ¿¡Qué demonios!? — clamó el ave, como si no tuviese suficiente con asustarla una sola vez.73Please respect copyright.PENANAeEWMi2u4w7
— ¡No! No. No repitas eso. — se apresuró a decir Grace, en un instante insólito, donde lo único que temía era que alguien escuchase tamaña barbaridad salir despedida de una voz idéntica a la suya, y no por el hecho de que el animal estuviese hablando con ella.73Please respect copyright.PENANAk4BMCzBfUR
No obstante, el animal era tan odioso como testarudo. Abrió el pico nuevamente.73Please respect copyright.PENANADiR3OYgECd
— No repitas eso.73Please respect copyright.PENANAoABfKWShfO
— Para ya. — Algo dentro de ella comenzaba a irritarse del enfado.73Please respect copyright.PENANA3kIiNeT0Or
— ¡Para ya!73Please respect copyright.PENANAk0rqhIbLPT
Grace suspiró, resignándose a que el animal testarudo hiciera el menor caso. Llegó hasta él, y le tendió una mano para acariciarlo, con el temor de que saliese volando lejos oprimiéndole el pecho. Sin embargo, el ave vio con buenos ojos su mimo y cercanía.73Please respect copyright.PENANA488roclLs3
— ¿Cómo es que puedes hablar? — preguntó, habiendo dejado el repentino susto atrás.73Please respect copyright.PENANAX7cIVI1sCZ
— Hola, avecilla. No te asustes de mí — insistió el ave. — ¡No! No.73Please respect copyright.PENANABpYqnFoNEo
Ladeó la cabeza, confundida, y por alguna razón, el animal hizo lo propio.73Please respect copyright.PENANA5A8oaGAEEV
— ¿Solo repites lo que digo?73Please respect copyright.PENANA8bd1cr13g2
— ¿Qué demonios?73Please respect copyright.PENANAprzAW2bC2k
Resultó en una pequeña desilusión dentro de toda aquella maravillosa sorpresa, como una mancha indebida en una pintura casi perfecta. Pero no permitió que esto fastidiara su buen genio.73Please respect copyright.PENANAvtdRKDM3NA
Reparó de pronto en las instrucciones escritas a puño y letra de su hermano. Así pues, chasqueó los dedos, resbalando el dedo medio contra el pulgar, esperando ver una reacción idéntica a las de las luciérnagas, que siempre volaban alrededor de ella, o algo por el estilo. En seguida, el ave salió despedida dentro de la habitación para posarse sobre el ropero. Grace hizo sonar sus dedos una vez más, y el animal voló hacia otro lado con premura y un escándalo de dulces voces. Hicieron falta otro par de chasquidos para que regresase a la ventana.73Please respect copyright.PENANAm7gWVbAOMl
— Muy bien — dijo Grace, con una risa de asombro, mientras aplaudía. Y en respuesta al clamoreo de sus palmas, el ave dio un brinco y agitó sus alas en el aire contra su cuerpo, como si tratase de imitarla en un adorable intento de aplauso. —. Aww. Eres un animalito encantador.73Please respect copyright.PENANADSTPe4O5QI
— ¡No! No.73Please respect copyright.PENANAFDfYFe4Bvw
— ¿Y todo lo que se me ocurra, eh, Connor? — pensó en voz alta.73Please respect copyright.PENANAk3sw7i4vJM
Y según veía, la criaturita era toda una caja llena de sorpresas. Si Grace siseaba, el ave se sacudía. Si tarareaba una cancioncilla, el ave la acompañaba canturreando. Y si chasqueaba la lengua, picoteaba el suelo de madera bajo sus patas, mientras cagaba en abundancia meneando la larga cola. Cuando Grace intentó esto último una segunda vez, descubrió que solo golpeaba el alfeizar con su pico, por lo que aquello otro tal vez hubiera sido apenas un reflejo involuntario. Sea como fuese, toda acción suya, traía consigo una respuesta de su nuevo amigo.73Please respect copyright.PENANAsFzOHnxffq
Y al tiempo que Grace entonaba una canción, el animal le obsequió un coro con voz gemela, que sonaba más tenue y venía con un segundo de retraso. Más adelante no recordaría haber iniciado una pieza en la que ora silbaba, ora tarareaba en tono musical y melodioso. Simplemente se percató de lo que hacía, cuando un colibrí azulado se presentó raudo en su vuelo para unirse al canturreo. Y luego, un ruiseñor aterrizó con cautela sobre el hombro de la niña. Estos no hablaban imitando a Grace, pero cada uno respondía de manera distinta a su voz y gestos.73Please respect copyright.PENANApWBEXLFClj
— De manera que no es solo cosa tuya. — señaló a la primera de las aves, lanzando una exclamación de alegría. Descubrió incluso con mayor admiración, que Connor había entrenado a todo un grupito para que le hiciese compañía a ella. Cuando se paró a pensar en esto, resolvió que, de ser posible, lo amaba todavía más.73Please respect copyright.PENANAVY6I0MXsfv
« ¿Que no es magia esto, eh, hermano?», caviló sin llegar a reprochárselo. Era consciente de cuánto le gustaría a él mantenerlo en secreto.73Please respect copyright.PENANAoijF3vIpMK
A las afueras resonó un pájaro carpintero que picoteaba un tablón de madera en intervalos rítmicos, pero que iban en disonancia con la canción. Cuando Grace se asomó a buscarlo con la vista, dos golondrinas pasaron sobre sus cabezas y entraron a su hogar haciendo ruiditos.73Please respect copyright.PENANAb09OL0vrKq
— Como venga ahora una cucaracha también volando, me tiró por la ventana. Lo juro. 73Please respect copyright.PENANAwlJxujpzqR
No encontró rastros de aquel pájaro carpintero, pero lo que vio después le partiría el corazón de una punzada de clemencia. Abajo, en los jardines, entre la hierba crecida, había un diminuto ratón que no hallaba forma de subir al segundo piso para unirse a ellos en concierto. Sus ojos negros y brillantes le devolvieron la mirada.73Please respect copyright.PENANAbeB4c11M1v
Y aquel cántico fue cesando con tibieza, enterrado bajo la poca animosidad de Grace. No veía justo que aquel animalito faltase a la función por el mero hecho de no poder llegar volando con alas propias. Miró hacia el espino que descansaba junto al muro con indecisión, y se mordió el labio. Una ardilla roja se encontraba de pie sobre sus cuartos traseros, a medio tramo del jardín, y observaba a Grace concienzudamente, como si esperase algo de ella.73Please respect copyright.PENANACAzCQexicl
Grace respondió con un lamento y palabras dolientes, y acabó por redescubrir que los sonidos aleatorios también tenían poder sobre los animales. Era su poder. Lo más cercano a la magia que tendría nunca. Y fue al comprender esta revelación fugaz, que despejó cada una de sus dudas.73Please respect copyright.PENANAlXYC7XVSzc
— Vamos — les anunció a los asistentes a su concierto. —. Se me acaba de ocurrir una ideota maravillosa — Salió corriendo hacia el pasillo, y aunque nadie siguió sus pasos de buenas a primeras, estaba al tanto de que pronto lo harían. —. Tendré cuidado, hermano mío.73Please respect copyright.PENANAauab5PoWLH
Saldría a los jardines a tocar su música, para que todo animal fuera participe sin distinción. Después de todo, era un día que se mostraba propicio para salir a jugar, y el encierro no era más que un hartazgo. Estuvo a nada de llevarse a las luciérnagas fuera, pero entonces recordó lo que había dicho Connor acerca de las palomas.73Please respect copyright.PENANAJCi73iUgli
Conservaba la ropa de dormir aún puesta y ninguna intención de cambiarla por otra menos cómoda.73Please respect copyright.PENANAxFavFDssld
Y así corrió, jadeante de risa, hacia el ático de la mansión, para desempolvar los instrumentos que su padre le había regalado hacía ya mucho tiempo. Los había de todos los tamaños, de todos los tipos. Eran aparejos que no solía emplear a menudo, pues su verdadera pasión siempre sería el arte que se esbozaba con pintura y lienzo. Grace tenía aptitudes para casi todos, por supuesto, pero eligió a dedo solo aquellos que podía cargar.73Please respect copyright.PENANAI0UqgMK6Gs
Rememoró durante un segundo de tristeza que jamás llegó a componer algo para él.73Please respect copyright.PENANA94h2DapL8c
Se hizo en primer lugar con lo más pesado que podía permitirse: un arpa de metro y medio de altura, que llevó a rastras y con cautela a los jardines traseros. Después, volvió a subir las escaleras en busca de una flauta y una ocarina. Y, por último, recogió en brazos un laúd y una lira de arce. No estaba segura de qué clase de tonada podría nacer del idilio de estos instrumentos, pero ya se le ocurriría algo en el camino.73Please respect copyright.PENANAE2NcLuhsXK
— ¡Giselle! ¡Elaine! — Fue dando voces en cada ocasión, para dar aviso de lo que estaba haciendo. Pero ni los grillos respondían a su llamado.73Please respect copyright.PENANAByEknsnEAY
«Quizás sea mejor así », se animó a pensar, mientras se asomaba un segundo a la cocina. Quizás era mejor no arriesgarse a que las criadas le dieran un sermón, a que le recordaran por qué no debía salir, aunque su pequeño concierto no obraría a los portones que daban a la calle, sino en la punta opuesta del patio, a la sombra del espino.73Please respect copyright.PENANAbZfWIm56dC
— Si no se enteran, no tienen de qué preocuparse. — se dijo, convencidísima, a medida que daba los últimos toques a sus preparativos.73Please respect copyright.PENANAynSVLBzxJj
En definitiva, era lo mejor. Así se ahorraba dar explicaciones sobre por qué no era magia lo que atraía a los animales… Aunque sí fuera magia en realidad.73Please respect copyright.PENANAJsyy0v2EU7
La ocarina en sus labios y la melodía dulce que traía al mundo hicieron que los animalitos la siguieran casi con devoción. Y por supuesto, los atrajo también con sobras de comida.73Please respect copyright.PENANAyC8qLxKGHI
Los sonidos que de ella brotasen hacían a Grace rememorar lecciones que creía olvidadas y un cosquilleo animoso sobre la piel que no había notado cuanto extrañase. Y no era que eligiese escuchar la música de otros antes que hacerla ella. Simple y llanamente no había encontrado hasta aquel momento la valiosísima inspiración.73Please respect copyright.PENANAyseYsT9K21
Los animales atendían su llamado formando filas. Una para los que caminaban a ras de suelo; otra para los que surcaban los vientos. Como una pequeña procesión de una marcha marcial.73Please respect copyright.PENANAPSnom2tEH4
Pero antes que nada se dirigió a los establos, donde liberó de su celda al bueno de Wyke, para que prestase sus relinchidos y resoplidos a la canción. El caballo se levantó de su reposo, más que dispuesto, y contentísimo. La siguió al árbol trotando y agitando las crines, donde pronto todos se aglomeraron.73Please respect copyright.PENANA22iEHghew1
Y como por encanto, aquella tarde se llenó en tropel de una oleada de sonidos agradables. No hubo preludio ni presentación que valiese tiempo. Al son de largas notas de ocarina, deprisa la orquesta de Grace se compuso por ratoncillos y una marmota que chillaban, un par de ardillas que rechinasen los dientes contra el espino, lagartijas que hacían ruido y una docena variopinta de aves que clamaban con sus agudas vocecitas; entre ellas palomas de pecho plateado y prominente.73Please respect copyright.PENANAnn0TQvr3OQ
En un segundo rasgaba el arpa con un movimiento fugaz, y al siguiente continuaba tocando la lira con un brazo. Cuando no estaba improvisando la letra, tarareaba una melodía o le sacaba sonidos bien articulados a la flauta con su boca y los dedos de la otra mano. Y siempre que le era posible, arañaba el laúd reposado en la hierba, con gestos floridos de su diestra, mientras las manitas de un mapache palpaban las cuerdas más bajas y la ayudaban a componer con mayor riqueza.73Please respect copyright.PENANANcIY7qbS6R
Su improvisación alegre la llevó a contorsionarse y maniobrar, tocando los hilos del laúd, el arpa y la lira a la vez que entonaba un verso. Y desde luego, no fue ni mucho menos tan espectacular como fantaseara Grace en su cabeza, pero sí lo bastante como para que sus compañeros de concierto defendiesen la concordia de la pieza con sus voces y meneos. A decir verdad, ellos no danzaban, se movían sin gracia ni coherencia, como si estuviesen locos.73Please respect copyright.PENANAe6pyOSQ2Av
Solo por ellos no se atrevía, o no le era posible, llevarse una desilusión.73Please respect copyright.PENANAHRe26Iv4HA
Y al poco rato, Grace apuntó la flauta hacia Wyke. Fue apenas un ligero aviso. Después se acercó a su morro, para colocársela suave en la nariz, y que el caballo soplase algo de música. Wyke no la decepcionó ni se hizo de rogar. Grace estalló en risas, apenas escuchó sus primeras interpretaciones nasales y torpes de la canción.73Please respect copyright.PENANACquFOuIW4y
El caballo debió advertir el rostro de la niña como una señal de burla, pues cuanto antes sacudió la cabeza y mandó a volar el instrumento. Pisoteó vivaz el suelo con un casco, aunque solo una vez, y se enderezó.73Please respect copyright.PENANAN4dsu9kXZC
Grace permitió entonces que su carcajada distorsionase la armonía del pequeño concierto. Y se dedicó sin más a dar vueltas, a chillar de alegría y extender los brazos. La hierba alta le lamía los tobillos y el viento le tiraba del cabello y del camisón de dormir, mientras giraba como una espiral de movimientos radiantes. Cerró los ojos y se imaginó en una llanura infinita en la que la música se mantenía vibrando y suspendida en el aire, con sus nuevos amigos como compañía. Un sitio donde las únicas notas que despuntaban eran las risas. Había un mar verde sobre sus pies, otro azul sobre su cabeza. Era perfecto. Todo lo era.73Please respect copyright.PENANAmsiQunMfSe
Hasta que se topó de bruces con el horror. Abrió los ojos de golpe, como arrancada de cuajo de aquel sueño, para caerse sin remedio a las manos de una pesadilla.73Please respect copyright.PENANAqw2RO395Vf
Había un hombre con ella junto al árbol, un extraño. Era un hombre flacucho de aspecto enfermo y piel grisácea y lustrosa. La sujetó, feroz, cogiéndola por el rostro y cubriéndole la boca a Grace en la misma maniobra.73Please respect copyright.PENANATO0VhtBh64
No le dio tiempo a contener la respiración. Se quedó helada, y su mente como un lienzo vacío.73Please respect copyright.PENANAFaBStDM5pN
Apenas extinguido el eco de las carcajadas, con celeridad el hombre la agarró por el cabello y la arrastró hacia el árbol. Hacia dentro del árbol, cuyo tronco se retorcía al abrirse como herida. Y aunque Grace trató de resistirse, la fuerza del hombre era demasiada. Volvió la vista atrás una última vez, como tratando de entender qué sucedía. Vio cómo la corteza del espino se cerraba tras su paso y a Wyke devolviéndole una mirada repleta de pavor desde el otro lado. Sus ojos eran negros, brillantes, hermosos. Y tristes.73Please respect copyright.PENANAdeC6gDQodx
Los del desconocido hombre, en cambio, no mucho. La observaba con diversión desde muy arriba. Pero eran sus orejas acabadas en punta las que atraían toda su atención.73Please respect copyright.PENANAsXrmYXVpK6
Grace chilló de espanto hacia el abismo de su alma, pues aquella manaza de dedos finos aún le cubría la boca y retenía cualquiera de sus súplicas. Y en medio de la confusión, solo pudo estar segura de una cosa. Se sintió de pronto caer rodeada de semioscuridad, mientras iba comprendiendo que se alejaba más de casa con cada segundo. Encontró luz al final de la caída, pero no así un alivio que aguardase por ella.73Please respect copyright.PENANAKYlgYuaK71
Yacía en un extraño lugar.73Please respect copyright.PENANA9rR0JkWFU7
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