Ha llovido de nuevo. Las gotitas se agolparon contra las ventanas de la escuela, y le daban un aspecto azúl al aula de clases.265Please respect copyright.PENANAcIImJKbhxE
La atmósfera me recordó bastante a cuando era un niño, y, en casa, todo se quedaba en silencio al comenzar el vagar del azúl por los muebles.265Please respect copyright.PENANAoTogrXaIIz
La sala, la pintura, las ventanas, el suelo.
Como si se llenara de agua; o como si hubiese cargado el mar hasta el rellano de la casa.
Pero éste era un océano diferente y silencioso, cuyas olas jamás chocaban contra nada, y la arena no se me metía entre los zapatos.265Please respect copyright.PENANA1fQgJCJ0tJ
Era un momento simple, y quería recostarme de mejillas contra el suelo, e imaginar que buceaba entre los rincones... Debajo del sofá, de la disquera, o de la televisión; y en la escuela, eso mismo deseaba hacer sobre el suelo del salón.
Me pregunté qué se sentiría estar allá abajo, y observar a Touji y a Kensuke desde ahí. Estirar los brazos lo más que pudiera para tocar el techo, y carcajearme porque no podría alcanzarlo nunca.265Please respect copyright.PENANAUMf5stQlKq
Momentos y cosas simples. Nada más.
Y claro, me lo seguí preguntando conforme continuaba tomando la clase.265Please respect copyright.PENANATRCSRdPYwb
De vez en cuando miraba a la dirección en la que se encontraba Asuka, y me removía ansioso en mi asiento.
Y la campana sonó.
Guardamos, aseamos, y no me fui. Yo realmente quería saber qué se sentía recostarse en el suelo de la escuela y nada más que eso. Que se tornara de azul cada esquina del lugar, y respirar ese aire marítimo tan etéreo e imaginario que ansiaba revivir de nuevo.
Primero, me senté en la mesa y debatí contra mi propia cabeza los pros y los contras de cometer un acto tan extraño como ése.265Please respect copyright.PENANAtNK5d3q3JR
Se me puso la piel de gallina cuando sentí una corriente de aire, y escuché pasos provenientes del pasillo. 265Please respect copyright.PENANAScVV0HQPon
Si alguien me descubría, me arrancaría el rostro con mis propias manos y huiría de la escena tan catastrófica y estúpida para jamás mencionarla de nuevo.
Me armé de valor y planté el trasero en el suelo para continuar pensando muy profundamente en todas las cosas que sucederían si alguien me descubriese ahí.
Cerré los ojos.
—Sólo una vez —me susurré para mí, y fui recostándome sobre el suelo poco a poco, hasta que mis brazos sintieron el toque frío de las laminas, y mi cabeza golpeó hueco en el espacio.265Please respect copyright.PENANAKxwFYrupIg
Todo se veía más grande, más lejano.265Please respect copyright.PENANANL1xgcAE9m
Me sequé el sudor de la estación, y estiré los brazos hacia ambos costados. Suspiré ante la sensación de la corriente de aire que se colaba por debajo de la puerta.
Otra vez me sentía feliz.
Bostecé y me giré para acurrucar una mejilla sobre el suelo. 265Please respect copyright.PENANAUlBP0ZzLhU
Volví a cerrar los ojos y sonreí para mí.265Please respect copyright.PENANAClRq4Ai7Eg
La sensación no podía igualarse, lo juro.
Abrí los ojos, y observé por encima de mí de nueva cuenta; estirando los brazos y alzando mi torso a medias.265Please respect copyright.PENANAZMm4RWYcmD
Me mareé, y tardé en reconocer donde me encontraba. Me levanté a la mitad lo mejor que pude, y me encontré con una pequeña bolsa redonda y de plástico duro, dividida en dos partes perfectamente a la mitad: blanco y rojo.
Me recosté de nuevo, y la atraje hacia mí con mucha pereza.265Please respect copyright.PENANAXwGFWUeiMC
La acaricié y pensé. Nada más.
Y sí, nada más.265Please respect copyright.PENANAR30EWcrLyS
Porque nada más pasó después de que Asuka entrara buscándola y me sobresaltara. Su rostro se veía determinado, pero conforme se acercó, se suavizó.
Mi corazón latió hasta los tímpanos de mi conciencia.265Please respect copyright.PENANAdG8JiHAnc0
—¿Has visto una bolsa de color rojo y blanco? —me preguntó mirando hacia todas partes, meneando la melena pelirroja cual cometa.
Me incorporé, haciéndome el idiota. Le estiré el pequeño bolso con una mano mientras me limpiaba el uniforme.265Please respect copyright.PENANAnPZvT4aXSM
—Justo la encontré.
Sonrió a lo grande y asintió.265Please respect copyright.PENANAAw8CARCnD5
—¡Ahhh! Ya era hora, pensé que la había perdido —la tomó entre sus manos—. ¡Muchas gracias! Hasta luego.
Y se esfumó por la puerta, y nada más.
Me dije que no era tan mala como lucía.265Please respect copyright.PENANA6YXWRK4yMz
Me sorprendió que nuestro primer acercamiento fuera tan tonto y simplón —por no decir, como yo—, pero al menos, había hecho algo bueno por ella.
Ya incorporado, tomé mi maletín y el paraguas, dirigiéndome a los casilleros.
Sin embargo, ella seguía ahí, y buscaba algo.
La sangre se me heló.
Mis músculos se tensaron, abrí los ojos como platos, y no me dije nada que no fuera: sal de ahí. 265Please respect copyright.PENANAqgUYgQf7QF
Sinceramente, desconozco si ella volvió a responderme; la última nota que le envié lucía como un fin decente y un buen entierro a la situación, pero verla ahí esperando otra me causó una náusea nerviosa.
Al menos no me preguntó nada sobre la estupidez que había cometido en el salón, cosa que también me pareció extraña.
Me oculté detrás de otro anaquel de casilleros y parpadeé varias veces deseando no encontrar a nadie más que fuera a llamarme, oprimiendo mi pecho por nervios.
Puse atención: una puerta se cerró, y unos pasos rechinaron sobre el suelo de la entrada.265Please respect copyright.PENANAdqzz8CppL2
Froté mis brazos y comencé a rezar: se habían detenido a la mitad.
Fui por el otro lado.265Please respect copyright.PENANAEyH9EogntR
Siendo más exacto, en sentido contrario, pasando por la derecha.265Please respect copyright.PENANAOXWDCbDER9
Saltaba de pasillo a pasillo, abriendo lo más que podía las piernas.
Escuché de nuevo, y se fue hacia otro lado.
Corrí para ponerme los zapatos lo más rápido que pude, y los lancé dentro de su lugar.265Please respect copyright.PENANACy9AFVkyGx
Me odié por haber elegido calzado con agujetas, porque tuve que agacharme y mi concentración era nula. Bufaba como un cerdo molesto y respiraba agitado.265Please respect copyright.PENANAgTWZXiyPVc
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Para mi sorpresa, la puerta no había sido cerrada. Me levanté aturdido y la cerré de golpe.
Volteé a mi izquierda, y se encontraba Asuka mirándome desde esa dirección, a la lejanía.
Estaba empapada en lluvia, y para mi suerte no llevaba paraguas.265Please respect copyright.PENANA0XBbYpRabd
Y para su suerte, yo sí.
Y nada más.
Tenía una mirada de perrito bastante conmovedora. Alcé las cejas para hacerme el sorprendido.265Please respect copyright.PENANA03lNRIubPz
Iba a hablar, pero la lluvia volvió a romper contra el techo de la escuela y me interrumpió.
Se acercó acomodándose el maletín en el hombro, y luchando contra un suéter naranja que cargaba en brazos.
—Perdón por buscarte, pero, ¿a dónde vas? —señaló con sus pupilas mi obvio paraguas azúl.
La miré y tragué seco.265Please respect copyright.PENANAmOxChm1V6P
—Abajo, a la estación.
Sonrió de nuevo y volteó a la calle.—¿Puedo acompañarte?
Sus palabras me asustaron, pero abrí el aparato en señal aprobativa.
Tímida, se acercó a mí.
—Shinji... ¿Verdad? —me preguntó al salir de la escuela junto a mí, y nada más.
...
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